Los aminoácidos son pequeñas moléculas que combinadas, forman las proteínas
Tipos de aminoácidos
Los aminoácidos se pueden dividir en tres grandes grupos:
Aminoácidos no esenciales
Son aquellos que puede producir nuestro organismo por sí mismo, descomponiendo proteínas o a partir de aminoácidos esenciales.
Alanina
Asparagina
Ácido aspártico
Ácido glutámico
Selenocisteína
Pirrolisina
Aminoácidos esenciales
Estos aminoácidos no podemos producirlos nosotros, por lo que sólo podemos obtenerlos de los alimentos. Son un total de nueve:
Leucina
Isoleucina
Valina
Metionina
Lisina
Fenilalanina
Triptófano
Treonina
Histidina (ésta es esencial durante la infancia. Una vez nos hacemos adultos pasa a ser no esencial).
Aminoácidos condicionales
Existe un tercer grupo “intermedio” de aminoácidos: aquellos que en general no son esenciales, pero que en determinados momentos (por ejemplo durante una enfermedad, por una alimentación muy desequilibrada, o en episodios de estrés o agotamiento) sí necesitamos conseguirlos fuera del organismo, en alimentos o compuestos. Son ocho:
Arginina
Cisteína
Glutamina
Tirosina
Glicina
Ornitina
Prolina
Serina
Existen tres tipos de aminoácidos: Esenciales, no esenciales y condicionales
Los aminoacidos se combinan para formar proteinas
Funciones de los aminoácidos e importancia en el ritmo de vida
Las funciones que los aminoácidos desempeñan en nuestro cuerpo son incontables.
Se unen en cadenas para formar nuevas proteínas que ayudarán a descomponer nuevos alimentos
Desarrollan o reparan tejidos corporales.
Intervienen en muchos otros procesos: la arginina, por ejemplo, se convierte en óxido nítrico y expande los vasos sanguíneos, facilitando el flujo. La glutamina en cambio la usa el cuerpo para, entre otras cosas, producir energía.
Todos los aminoácidos juegan un papel en todo lo que le ocurre a nuestro cuerpo… y eso incluye también la capacidad de mantenerse enérgico y funcional para aguantar el ritmo de vida desenfrenado en el que vivimos la mayoría.
le="clear: both;"> Conclusión Y MORALEJA La moraleja de estas historias es que el futuro no depende de la velocidad, sino de la dirección que tomemos. Cada modelos de ciudad y movilidad nos ensña que el verdadero progreso no se basa solo en tecnología, sino en Adaptación, colaboración y pensar soluciones sostenibles. La innovación no está en ir más rápido, sino en movernos en equilibrio y con cabeza. Así que al imaginar un futuro del Planeta, ese consiste en construir juntos un mundo donde el tiempo, la energía y la movilidad mejoren la vida de todos!
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