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Repoblación en zonas quemadas |
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REPLOBACIÓN EN LAS ZONAS QUEMADAS.
PRINCIPALES NORMAS DE SEGURIDAD El empresario que quiere repoblar una zona quemada tiene que tener en cuenta los riesgos a los que los trabajadores están expuestos y aplicar las normas de seguridad que las condiciones del medio a repoblar suponen
Cada zona quemada tiene sus propios
riesgos.
En una chamicera, los riesgos provienen de los árboles que se han quedado de pie después de un incendio. Cuanto más pasa el tiempo, más frágiles son y corren el peligro de caerse o perder sus ramas. Esos árboles pueden así constituir un peligro más o menos grande para los trabajadores
Una zona quemada sin
peligro.
Después de un incendio, los árboles pueden ser talados y recogidos. Pueden también mantenerse de pie, cubriendo a veces grandes superficies o estando a veces rejuntados en islotes. Por regla general, se puede trabajar en una chamicera sin tomar precauciones particulares cuando:
Una zona quemada de
más de tres años conlleva riesgos que hay que evaluar
Después de tres años, el bosque está debilitado y los árboles deteriorados constituyen un riesgo. El empresario tiene que empezar por evaluar el nivel de riesgo por estar en medida de decidir si puede repoblar en toda seguridad.
Los factores a considerar para evaluar
el riesgo son:
El riesgo es importante:
El viento y la lluvia aumentan el
riesgo de caída de los árboles o parte de ellos. Hay que tenerlo en cuenta antes
de emprender trabajos
Si el riesgo es débil, la repoblación se
puede hacer normalmente
Si el riesgo es importante, el
empresario tendrá que talar los árboles antes de replobar
La empresa puede utilizar el método de su
elección siempre que la extremidad de las ramas esté doblada hacia el suelo
con el fin de evitar que los trabajadores se dañen. Tiene que asegurarse
también de no crear acumulación de restos difíciles de cruzar para los
trabajadores
Normas de seguridad aplicables a todos
los trabajos de repoblación
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le="clear: both;"> Conclusión Y MORALEJA La moraleja de estas historias es que el futuro no depende de la velocidad, sino de la dirección que tomemos. Cada modelos de ciudad y movilidad nos ensña que el verdadero progreso no se basa solo en tecnología, sino en Adaptación, colaboración y pensar soluciones sostenibles. La innovación no está en ir más rápido, sino en movernos en equilibrio y con cabeza. Así que al imaginar un futuro del Planeta, ese consiste en construir juntos un mundo donde el tiempo, la energía y la movilidad mejoren la vida de todos!
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